Mito 4: “La capacitación en el Programa de Integridad puede ser informal o verbal”
octubre 24, 2025Mito 6: “El Programa de Integridad solo sirve para ganar licitaciones”
octubre 26, 2025Muchas micro y pequeñas empresas que participan en Mercado Público creen que el canal de denuncias es una exigencia propia de grandes corporaciones. Bajo esta lógica, consideran que por su tamaño reducido, cercanía con el equipo o bajo volumen de operaciones, no necesitan implementar un mecanismo formal para reportar irregularidades.
Sin embargo, esta creencia es incorrecta. El fortalecimiento del sistema de compras públicas chileno, especialmente tras la entrada en vigencia del Reglamento de la Ley N° 19.886 aprobado por el Decreto Supremo N° 661/2024, ha puesto énfasis en la trazabilidad, la probidad y la gestión activa de riesgos. En ese contexto, el canal de denuncias no es un lujo corporativo: es un componente estructural del Programa de Integridad.
El canal de denuncias en el marco de la Ley N° 20.393
La Ley N° 20.393, que regula la responsabilidad penal de las personas jurídicas, establece que los modelos de prevención de delitos deben contemplar mecanismos adecuados para prevenir, detectar y reaccionar frente a conductas ilícitas.
Entre estos mecanismos, el canal de denuncias cumple un rol fundamental porque:
- Permite detectar tempranamente riesgos de cohecho, fraude o conflictos de interés.
- Facilita la gestión interna de incumplimientos antes de que escalen.
- Demuestra diligencia en la prevención de delitos.
- Refuerza la cultura de ética empresarial.
El tamaño de la empresa no elimina el riesgo. Una empresa pequeña puede verse igualmente expuesta a situaciones de corrupción, malas prácticas o conflictos contractuales. Por tanto, el estándar de cumplimiento no depende exclusivamente de la dimensión, sino de la existencia de mecanismos proporcionales y efectivos.
Qué exige el Reglamento vigente en compras públicas
El Reglamento aprobado por el DS 661/2024 refuerza la necesidad de que los programas de integridad sean reales, aplicados y conocidos por el personal. Un programa que no contemple un mecanismo claro de reporte y gestión de incidentes pierde coherencia operativa.
En la práctica, si una empresa no cuenta con canal de denuncias, enfrenta dos problemas:
- No puede demostrar que tiene un sistema de detección interna de irregularidades.
- Debilita su capacidad de acreditar implementación efectiva ante evaluaciones o fiscalizaciones.
Hoy, en el entorno de compras públicas, la integridad se evalúa con criterios más estrictos. La ausencia de un canal puede interpretarse como una omisión relevante dentro del modelo de prevención.
Proporcionalidad: cómo implementar un canal en una PYME
Es importante aclarar que el canal de denuncias no necesariamente implica sistemas complejos o plataformas costosas. El principio clave es la proporcionalidad.
Una PYME puede implementar un canal adecuado mediante:
- Un correo electrónico exclusivo y formalmente designado.
- Un formulario interno documentado.
- Un protocolo escrito de recepción y gestión de denuncias.
- Designación clara de responsable de recepción y seguimiento.
- Registro trazable de cada caso recibido.
Lo relevante no es la sofisticación tecnológica, sino la formalidad, confidencialidad y trazabilidad del mecanismo.
Desde una perspectiva alineada con estándares como ISO 37301, el canal forma parte del sistema de gestión de compliance, especialmente en el componente de comunicación y reporte de incumplimientos.
Riesgos de no contar con canal de denuncias
No implementar un canal de denuncias puede generar consecuencias importantes:
- Mayor exposición a riesgos legales.
- Imposibilidad de detectar conflictos internos a tiempo.
- Debilitamiento del modelo de prevención de delitos.
- Observaciones en auditorías o procesos de evaluación.
- Afectación reputacional ante incidentes no gestionados oportunamente.
Además, en un contexto de reforzamiento ético en las compras públicas, las empresas que no adoptan mecanismos básicos de transparencia quedan en desventaja frente a aquellas que sí han profesionalizado su gestión de integridad.
El canal como herramienta de cultura organizacional
Más allá del cumplimiento normativo, el canal de denuncias cumple un rol estratégico en la cultura interna. Permite:
- Fortalecer la confianza.
- Prevenir represalias.
- Establecer reglas claras de conducta.
- Formalizar el tratamiento de situaciones sensibles.
Un Programa de Integridad sin canal de denuncias es incompleto desde la perspectiva de gestión de riesgos.
Para empresas que necesitan estructurar o formalizar adecuadamente este componente, puede ser útil revisar servicios especializados como https://www.programadeintegridad.com/servicios/creacion-de-programas-de-integridad-y-compliance/ o soluciones adaptadas a pymes como https://www.programadeintegridad.com/servicios/compliance-express/.
Asimismo, una revisión independiente mediante auditoría puede reforzar la validez del sistema, como se explica en https://www.programadeintegridad.com/servicios/auditoria-y-fiel-cumplimiento/.
Conclusión
El tamaño de la empresa no elimina la obligación de gestionar riesgos ni de implementar mecanismos básicos de prevención. En el marco de la Ley N° 20.393 y del Reglamento de la Ley N° 19.886 aprobado por el DS 661/2024, el canal de denuncias es un elemento esencial del Programa de Integridad.
Una empresa pequeña puede implementar un canal proporcional y sencillo, pero no prescindir de él. La clave no está en la complejidad, sino en la formalidad, trazabilidad y compromiso con la ética empresarial.
